No hay nada mejor que una piscina con agua caliente

No hay nada mejor que una piscina con agua caliente

18 noviembre, 2018 0 Por elviraciudad

Kw bomba de calor para piscinas

Como más de uno pensará, la mejor estación del año es el verano. Momento en el que podemos disfrutar de la playa, aprovechar los rayos del sol para broncearnos, olvidarnos por un momento del trabajo, en resumidas cuentas, descansar del mundo exterior y que mejor que con un remojón en una piscina.

Me encantan las piscinas, en todos los debates que siempre ha habido sobre que es mejor la playa o la piscina, yo siempre lo he tenido muy claro, la piscina sin ninguna duda. Una piscina es mucho más privada que una playa, también más limpia, después de un baño no tienes esa sensación de estar sucio o salado. Me encantaría tener una en mi casa pero es un sueño bastante imposible por ahora. De momento me conformo con las piscinas que hay alrededor de mi urbanización, la única pega es que sólo abren en la temporada de verano. Cuando se acaba esa época, recurro al plan b, que es bañarme en las piscinas del gimnasio al que estoy apuntado, en estas piscinas da igual la época del año en la que te bañes ya que gracias a una bomba de calor para piscinas, ésta siempre estará a la misma temperatura. No hay nada mejor que después de un largo día de trabajo en la oficina, ir al gimnasio, hacer un poco de ejercicio, que nunca va mal para mantener la forma física y mantener todos los músculos y órganos sanos, y por último ducharse para quitarse el sudor y meterse en la piscina para relajar piernas y brazos. En el momento que paso de la ducha fría al agua caliente de la piscina climatizada, noto un pequeño cosquilleo por todo el cuerpo que provoca un sentimiento de relajación y paz total. Después de 30 minutos en el agua cuando empiezo a sentir los dedos arrugados, salgo de la piscina y me vuelvo a duchar con agua fría, ya que los cambios de temperatura también son beneficiosos, me dirijo al vestuario, me cambio de ropa, cojo el coche y vuelvo a casa.

 

Cada día hago el mismo ritual, un día puede que me salte un ejercicio en las máquinas del gimnasio, pero mis 30 minutos de máxima evasión sumergido en el agua no me los puede quitar nadie, porque en ese tiempo recupero la energía necesaria para poder afrontar cualquier situación estresante que me pueda encontrar al día siguiente en el trabajo. No me podría imaginar un mundo sin piscinas.